lunes, 16 de octubre de 2017

Es primavera y tengo alergia

Es primavera; todos queremos disfrutarla sin ojos llorosos, goteo de nariz, estornudos, rinitis, brotes cutáneos ni urticarias. Pedimos disculpas, nos sonamos y declaramos la evidencia: “Tengo alergia”.


Una alergia es una reacción inmunitaria a ciertas sustancias que generalmente suelen ser inofensivas. Pero el sistema inmunológico produce anticuerpos para ese alérgeno, con la intención de proteger al cuerpo. Estos anticuerpos hacen que algunas células liberen mediadores químicos en la sangre y uno de ellos es la histamina. De ahí que se suelen consumir (en claro abuso lamentablemente) medicamentos denominados antihistamínicos, que inhiben la acción de esta hormona. La histamina actúa sobre los ojos, la nariz, la garganta, los pulmones, la piel o el sistema gastrointestinal, y causa los síntomas típicos de una reacción alérgica. Futuras exposiciones al mismo alérgeno provocarán de nuevo la respuesta de los anticuerpos. Esto significa que cada vez que se esté en contacto con el alérgeno, se tendrá una reacción alérgica.



 Las reacciones alérgicas pueden ser leves, como el goteo nasal, o graves, como la dificultad para respirar. Los ataques de asma, por ejemplo, son frecuentemente reacciones alérgicas a algo que inhala una persona susceptible. No obstante, el cuerpo es sabio. El sistema inmunológico reconoce y elimina las sustancias nocivas del cuerpo. Las reacciones alérgicas (los síntomas) como los estornudos, la inflamación, la tos, asma, etc. son los métodos que utiliza el sistema inmunológico para expulsar las sustancias peligrosas.
Para la quiropraxia, la causa de cualquier enfermedad o malestar está ADENTRO del cuerpo, que viene de un desequilibrio interno, de una disfunción de algún órgano o sistema que hace que el cuerpo no se adapte bien a los factores externos. En tal sentido, la forma de curarse debe ir de ADENTRO hacia AFUERA. 


Al restablecer el equilibrio interno, el cuerpo vuelve a tener 100% de sus poderes de adaptación y puede curarse a sí mismo.
 Según el pensamiento quiropráctico, se tiene que actuar sobre el sistema nervioso, el sistema que controla y coordina todas las funciones del cuerpo. Una interferencia a nivel del sistema nervioso, provocada por una subluxación (cuando una o más vertebras pierden su alineación) afecta al sistema inmunológico, lo que resultará en una pérdida de las capacidades del cuerpo para luchar contra los alérgenos. Los ajustes quiroprácticos eliminan las subluxaciones, restableciendo así el equilibrio interno y la capacidad de auto curación. Es tan sencillo como evidente: la mejora sucede desde DE ADENTRO HACIA AFUERA.




 “El cuerpo humano es una máquina perfecta”, señala el Dr. Diego Mellino, Director de La Clínica de la Columna y de la Fundación Quiropraxia para Todos. “El órgano más importante del cuerpo es el cerebro,  es como un director de orquesta que dirige al resto de los otros órganos. La red de transferencia entre el cerebro y los órganos es el Sistema Nervioso que se encuentra protegido por la columna vertebral. Cuando una vértebra se desalinea (subluxación vertebral) se produce una compresión en el Sistema Nervioso y la información que llega al cerebro es errónea produciendo enfermedades y síntomas, como las alergias”, explicó Mellino.

Historia de Miércoles:Emilia Pardo Bazán, el amor gallego de Benito Pérez Galdós

“Ven a tomar posesión de estos aposentos escultóricos. Aquí está una buitra esperando por su pájaro bobo, por su mochuelo”. “Te beso un mill...